La belleza de lo simple

René Lavand, fue un ilusionista argentino de fama mundial especializado en cartomagia. Vivió en Tandil desde su infancia hasta su fallecimiento.
En febrero de 1937, durante los carnavales, cuando cruzaba una calle cerca de su casa con sus amigos, un joven de diecisiete años que manejaba el auto de su padre lo atropelló y le aplastó su brazo derecho (él era diestro). Se salvó parte del brazo, quedando un muñón de once centímetros a partir del codo.

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12 respuestas a La belleza de lo simple

  1. Sara Durán dijo:

    Tal como lo titulaste, es un hombre muy carismático y fascinante. Sobre todo, muy admirable, dedicarse a la magia, después de lo que le sucedió. Desafió a su condición.
    Un abrazo.

  2. Ester dijo:

    «No se puede hacer más lento» era su muletilla y tenía razón. Un gran ilusionista al que vi varias veces en televisión. Que bien recordarlo. Abrazos

  3. Me acuerdo de verlo en la tele…

  4. Pues no lo había visto nunca pero es la demostración de la capacidad humana para sobreponerse a circunstancias adversas y llevar a cabo sus sueños.

  5. Frajayo dijo:

    Desconocía su existencia, pero me ha sorprendido su forma de hacer ilusionismo, pausado, reiterativo en su exposición, lenguaje sugerente pero poco menos que imposible adivinar el truco en el aleteo de su única mano disponible, y con un imborrable sentido de la fascinación.

    • unjubilado dijo:

      -Frajayo- No lo conocía yo tampoco, pero me apareció en una de las búsquedas que hago por internet y quise seguir investigando.
      ¿Ya te han vacunado con la segunda dosis?
      De momento mi mujer y yo estamos con la primera, la Moderna. Sin ningún tipo de reacción.
      A cuidarnos.

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