Wojtek, el oso que luchó contra los nazis (I)

Wojtek, fue un oso pardo adoptado por los soldados de la 22 Compañía de Suministros de Artillería, Segundo Cuerpo polaco, durante la Segunda Guerra Mundial. En la Batalla de Montecassino, Wojtek ayudó a trasladar municiones entre el intenso tiroteo enemigo.

La historia de Wojtek se inició tras la ocupación de parte de Polonia por tropas rusas en 1939, miles de soldados polacos fueron enviados a campos de prisioneros en el interior de la Unión Soviética. El ataque alemán del 22 de junio de 1941 condujo a un acuerdo entre Moscú y el gobierno polaco en el exilio para que los polacos prisioneros fueran liberados.

La mayoría, fueron llevados a Irán. Allí fueron recibidos por el ejército británico, que les ayudó a recuperarse de la malnutrición que sufrían. Una vez recuperada la salud, los soldados polacos quedarían encuadrados en dos divisiones: la «5º Kresowa» y la «3º Carpática». Su destino sería El Líbano.

Los soldados iniciaron el largo camino. La caravana de camiones comenzó a atravesar las montañas que separan Irán de Irak. Fue en un paso de montaña entre Hamadan y Kangavar cuando encontraron un muchacho hambriento y cansado que les pidió algo de comida. Mientras daba buena cuenta de una de las latas de carne que le ofrecieron, los polacos advirtieron que del saco que cargaba el chico asomaba un animal. Se trataba de un cachorro de oso pardo de unas ocho semanas. Según refirió el chico, lo había encontrado en una cueva. Unos cazadores habían matado a su madre y el osezno se encontraba en muy malas condiciones; a duras penas podría sobrevivir.

Uno de los polacos se mostró dispuesto a comprarle el cachorro. El niño se negó a desprenderse de él, pero los soldados comenzaron a ofrecerle chocolatinas, latas de carne y caramelos, hasta que un bolígrafo que se convertía en navaja acabó por decidirle a intercambiar el animal.

A partir de entonces los polacos se convirtieron en niñeras e improvisaron un biberón con una botella de vodka vacía y un pañuelo con un pequeño agujero en el centro que hacía la función de una tetina, le daban leche condensada diluida con agua, para que no resultara tan fuerte.

Se cuenta que buscó acomodo junto a un soldado llamado Piotr (Pedro), buscando un poco de calor, y se quedó dormido. Después de ese día siempre buscaría al mismo soldado para dormir la siesta a su lado. Otro soldado reparó en que el osezno aún no tenía nombre y decidieron bautizarle con un nombre típicamente polaco, Wojtek.

Wojtek se integró rápidamente en el ambiente castrense y bien pronto abandonó los biberones para desarrollar una afición especial por la cerveza. El oso pasó, en cierto modo, a ser un soldado más; en los desfiles, Wojtek caminaba erguido sobre dos patas y en los trayectos en jeep o camión iba sentado como cualquier pasajero, para sorpresa de los que lo veían por primera vez.

A comienzos de 1944, las tropas polacas fueron trasladadas a Italia, en donde los Aliados estaban tratando de romper el frente en la región que rodeaba la abadía de Monte Cassino, en esta batalla es donde se pondría a prueba la valentía de este oso pardo. Pero antes de que esto ocurriera les esperaba una desagradable sorpresa.

Continuará en este post.

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6 respuestas a Wojtek, el oso que luchó contra los nazis (I)

  1. Genín dijo:

    Se parece al oso borracho que se cargó el Rey…
    Salud

  2. trimbolera dijo:

    Que curiosa y bonita historia … mañana aquí estaré.

    • unjubilado dijo:

      trimbolera Si tenemos en cuenta los comentarios recibidos, o es culpa del sábado o es que a casi nadie le ha interesado, pero es lo mismo continuaré con ella cuando esté extractada y terminada de escribir.
      Gracias.

  3. Una insólita historia que demuestra que cualquier momento es bueno para la ternura.

    • unjubilado dijo:

      Una mirada… En los ejércitos se han popularizado determinadas mascotas, ahora solamente recuerdo el caso de la cabra de la legión, aunque en realidad es un macho cabrío. También los perros policía adiestrados de manera específica para determinadas búsquedas.

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