A Fátima le faltaban pocos días para dar a luz, pero las guerras nos obligaban a ir de un sitio a otro, al final gastándonos todos nuestros ahorros conseguimos una plaza en una patera y salimos rumbo a España.
No podía ser en peor momento, pero el campo de refugiados en donde nos encontrábamos iba a ser arrasado de un momento a otro por unos soldados fanáticos de poder.
A bordo del cayuco vimos una estrella más luminosa que las demás, parecía que nos indicaba nuestra ruta.
Fátima me dijo: Joshué, será esa la estrella que nos llevará a nuestro destino?
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