El espejo chino

Espejo

“Había una vez un campesino chino, el cual iba a ir a la ciudad a vender la cosecha de arroz en la que él y su esposa habían estado trabajando. Su mujer le pidió que, aprovechando el viaje, no se olvidase de traerle un peine.

El hombre llegó a la ciudad y una vez allí vendió la cosecha. Tras hacerlo, se encontró y reunió con varios compañeros y se pusieron a beber y a celebrar lo conseguido. Después de ello, y aún un poco desorientado, el campesino recordó que su esposa le había pedido que le trajera algo. Sin embargo no recordaba el qué, con lo que acudió a una tienda y compró el producto que más le llamó la atención. Se trataba de un espejo, con el cual regresó a su hogar. Tras dárselo a su esposa, se marchó de nuevo a trabajar en el campo.

La joven esposa se miró en el espejo, y repentinamente empezó a llorar. La madre de esta le preguntó el por qué de tal reacción, a lo que su hija le pasó el espejo y le respondió que la causa de sus lágrimas era que su marido había traído consigo otra mujer, joven y hermosa. La madre de esta miró también el espejo, y tras hacerlo le respondió a su hija que no tenía de qué preocuparse, dado que se trataba de una vieja.”

Un cuento de origen chino, de autor anónimo.

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12 respuestas a El espejo chino

  1. Todo es es según el color del espejo donde te miras….

  2. Susana dijo:

    Muy curioso. Un beso

  3. MV dijo:

    Hola jubilado!
    Te doy otra idea para tu próxima entrada:
    https://mierdavida.es/parabola-del-acueducto/

    Un saludo!

  4. Laura.M dijo:

    Que bueno. La pura realidad.
    Un abrazo.

  5. Lo qu un simple espejo, según quién contemple el reflejo, puede hacer…

  6. Sara O. Durán dijo:

    Muy bueno. Yo veo a una mujer muy guapa, jajaja.
    Aquí andaré poniéndome al corriente con la lectura de tus entradas, pues tenía muchos días sin poder tener tiempo para bloguear. Pero no te voy a comentar, para no agobiar. ¿De acuerdo?
    Abrazos.

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