Echar un polvo

La expresión “echar un polvo” es una manera popular y vulgar de hacer referencia a mantener relaciones sexuales, cuyo origen lo encontraremos en el doble sentido y la ironía que por el Siglo XVIII abundaba en España.

Echar un polvoEn el Siglo XVIII-XIX existía la costumbre de consumir tabaco rapé, un tipo de tabaco en polvo que se llevaba en coquetos estuches y que se introducía por la nariz aspirándolo con gran fuerza, lo que provocaba unos incontenibles estornudos.

Este tabaco era tremendamente consumido por las élites, pero no era considerado de buena educación el hacerlo delante de otras personas, especialmente en reuniones. Es por ello que se acostumbraba a abandonar la habitación o sala donde se encontraban reunidos para ir a otra a esnifar el tabaco. A esta acción se referían con “echar un polvo”.

Pero cuando abandonaban la habitación donde se encontraban reunidos no solo consumían tabaco, sino que alguna que otra vez aprovechaban y mantenían furtivos y breves encuentros sexuales con otras personas de las allí presentes, y que con la misma excusa habían abandonado la estancia; originándose de esta manera el giro sexual para esta expresión.

De ahí que, al convertirse en una práctica común, se acabara aplicándose el término ‘ir a echar un polvo’ al acto sexual y ello propició que cuando dichos caballeros, en uno de esos encuentros fugaces, estaba copulando con su amada y alguien de la reunión preguntaba por su paradero siempre había alguien que respondía que se había ausentado para ‘ir a echar un polvo’.

Fuentes : Aula fácil, 20 minutos

Esta entrada ha sido publicada en Dichos, expresiones, refranes y etiquetada como , , , . Guarda el enlace permanente.

14 respuestas a Echar un polvo

  1. Frajayo dijo:

    Al fin. Ahora me explico el origen del dicho, porque no había manera de encontrar su génesis. El tema está, a mi juicio, muy bien traído, relevante, jocoso y que se acopla por sí solo.

  2. Susana dijo:

    Qué curioso. Un beso

  3. ester dijo:

    Y tenían que elaborar artimañas porque generalmente las reuniones para fumar o para consumir rapé eran solo para hombres. Pero está claro que desde siempre los encuentros sexuales han encontrado el camino. Abrazos

  4. Ignoraba el origen de esa expresión tan popular y una miajeta cutre. Quién iba a pensar que los polvos de rape adquirirían tanto protagonismo en la vida moderna aunque se hallen en desuso.

  5. Lo que no sabía yo es que las señoras, por aquella época, también fumaran de esa forma. El otro tipo de «polvo» por supuesto que sí…

  6. Piruja dijo:

    Hola, conocía el origen, pero tu lo has explicado mucho mejor:)

    Besos.

  7. Interesante explicación, las elites siempre haciendo de las suyas…

    Saludos,
    J.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *