Creo que en España todos conocemos al juez de menores Emilio Calatayud Pérez, pero si alguna persona no lo conoce; sus sentencias son ejemplares:
- Para un joven que circulaba borracho, visitar durante un día entero a parapléjicos, hablar con ellos y sus familias para elaborar más tarde una redacción.
- 100 horas de servicio a la comunidad patrullando junto a un policía local por haber conducido temerariamente y sin permiso.
- Trabajar con los bomberos por haber quemado papeleras.
Su fórmula es la menos habitual, pero ha resultado ser la más efectiva: los delitos se pagan sirviendo a la sociedad. Sus sentencias educativas han bajado la delincuencia en Granada.
EL JUEZ QUE ME SALVÓ LA VIDA.
Mi mayor satisfacción es que ahora estén aquí, sentados a mi lado, rehabilitados, contentos con sus nuevas vidas. ¿Cuándo un juez se encuentra así, amigablemente, como yo hoy, con tres de sus antiguos condenados?»
Os dejo con una lección magistral de Emilio Calatayud, es larga pero merece la pena escucharla con atención.
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