Hace unos días viajaba en avión hacia “donde todos los caminos conducen a Roma”.
A ir tenía la cámara guardada en el equipaje, no la pude sacar, pero a la vuelta me permití hacer alguna foto.
En una de ellas se observa a un azafato que nos explica como debemos de comportarnos en caso de accidente.
Yo estaba pensando: -Si tenemos que utilizar las máscaras de oxígeno, doblarnos con la cabeza entre las piernas, coger el salvavidas, mejor que abandonemos todo y pensemos nos ha tocado la mala suerte, en medio del Mediterráneo encontrareís mis restos.
Cuando nos sugerían algún aperitivo o bebida, se oye un Ding, Dong, el azafato que nos estaba hablando nos indica que el comandante informa que llegamos a una zona de turbulencias que por favor nos abrochemos los cinturones, él hizo lo mismo.
Observé a personas nerviosas que volvían a sus asientos, otros españoles comentaban que menudo viaje se nos avecinaba…
(más…)