Subiendo a Broto y desde el puerto de Monrepós, observamos la cantidad de nieve que cubrían todos los Pirineos Aragoneses.
En las zonas umbrías, la poca nieve que se deshacía y se escurría, por los lados de la carretera, formaban unas cascadas de hielo preciosas, pero no me entretuve en fotografiarlas, en el puerto de Cotefablo, más de lo mismo, parecía que volvíamos de las olimpiadas de Vancouver e íbamos entre farallones de nieve de más de metro y medio en las cunetas de la carretera.
Pensé hacerles unas fotos, pero me dije “Dentro de poco se deshelará y el agua me dejará el blog perdido” así que seguimos viaje hasta nuestra casita.
Al llegar y después de una primera inspección ocular, parece que todo estaba en orden, un par de ramas rotas, el césped a corros seco y quemado por el hielo, pero aparentemente el resto estaba bien.
Se me ocurrió mirar la temperatura dentro de casa 4º, lo habitual es 6º, no tenía problemas con el agua. Hace unos años me encontré con una tubería reventada dentro del garaje, pero la protección que hice entonces tanto en el exterior como en mi aparcamiento individual había surtido efecto, así que me decidí a escarificar el césped, aunque no es la época más apropiada.
La presentación de la candidatura de Barcelona a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 ha sentado muy mal en Aragón. La localidad de
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