No os asustéis, no quiero hablaros de esos agujeros que en el espacio podrían llegar a devorar sistemas solares y hasta galaxias enteras.
Os imagináis un oficinista aburrido y enfadado, peleándose con la fotocopiadora y a base de patadas le sale una hoja con un círculo negro en medio?
Además el hombre es curioso, pero tiene un defecto, es avaricioso y ya se sabe “LA CUDICIA ROMPE EL SACO”, “Yo salí de mi tierra y dejé hijos y mujer por venir a servir a vuestra merced, creyendo valer más, y no menos; pero como la cudicia rompe el saco, a mí me ha rasgado mis esperanzas” (El Quijote, capítulo XX, 1ª parte).
Os dejo con el agujero negro.
Recibido por correo. Gracias Luis.
a>