Palacio de Charlottenburg (Berlín)

Palacio de Charlottenburg
Entrada al Palacio de Charlottenburg. Fotos propias, se pueden ver más grandes.

El palacio, construido entre 1695 y 1699 en un estilo barroco, fue diseñado como lugar de veraneo de Sofía Carlota, segunda esposa de Federico III.

Tras la coronación de Federico como Rey de Prusia, en 1702, el palacio fue remodelado para su ampliación, aunque la reina Sofía Carlota no vivió para ver la obra finalizada. En 1705, tras su muerte, el palacio, antes llamado Lietzenburg, y el distrito en el que se encuentra, pasaron a llamarse Charlottenburg en su honor.

Tanto el palacio como la zona en la que se encuentra reciben su nombre de la primera Reina de Prusia, Sofía Carlota, quien lo usó como residencia de verano. Las generaciones posteriores fueron transformando y ampliando el palacio al gusto de cada época correspondiente, por lo que la colección exhibida abarca distintas épocas y estilos: El viejo palacio con sus salas y el famoso Gabinete de la Porcelana de culminante estilo barroco así como las nuevas alas que mandara construir Federico el Grande en 1742.

Palacio de Charlottenburg
Sala de cerámicas.


Tras la muerte de Federico I en 1713, su sucesor Federico Guillermo I descuidó bastante el edificio. Pero debido al sentido económico de su propietario, no lo dejó de lado por completo. Mantenía las instalaciones para tener una temperatura agradable en su interior, cuidaba los muebles y cuadros y tenía muy claro que el castillo le servía para intenciones representativas y actos oficiales.

En el año de la muerte de Federico Guillermo, 1740, su sucesor Federico II de Prusia convirtió Charlottenburg en su residencia principal. Tenía un gran cariño al castillo e hizo adaptar el segundo piso para que le sirviera como sus habitaciones privadas. Efectuó otra ampliación en estilo rococó y surgió una nueva nave, que tras la Segunda Guerra Mundial se empezó a llamar Knobelsdorf-Flügel (‘Nave de Knobelsdorf’).

Durante la visita se recorren las diferentes estancias del palacio mientras la audio guía narra las historias acontecidas en cada una de ellas, transportando al visitante a la época en la que la realeza disfrutaba del palacio.

Aunque en algunas de las salas se conservan los muebles y la decoración original de techos y paredes, la segunda planta no tuvo demasiada suerte durante los bombardeos y los frescos de los techos y la decoración de las paredes no pudieron salvarse.

Palacio de Charlottenburg
Detalle de una de las bóvedas.

El jardín se empezó a diseñar y elaborar a partir de 1697 por Simeón Godeau en el estilo francés barroco y se continuó en 1788, convirtiéndolo en un jardín inglés de paisajes.

Primero se plantó en el patio interior un césped y varias flores y plantas. Las orillas de una laguna se realizaron de manera recta, manteniendo siempre un estilo geométrico que determina todas las instalaciones.

Tras los grandes destrozos de la guerra, fue sobre todo la directora de administración oeste de Berlín, Margarete Kühn, quien defendía una reconstrucción del jardín en un estilo barroco. Su principal argumento era la escasez de dichos jardines en todo el país y la inexistencia de un jardín de estas características en Berlín.

Fuentes consultadas : Wikipedia, Visita Berlín y Disfruta Berlín.

Esta entrada fue publicada en Berlín y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

16 respuestas a Palacio de Charlottenburg (Berlín)

  1. Jesus dijo:

    Me sigue sorprendiendo tanta belleza, aunque demasiado recargada para mi gusto. No quisiera ser yo quien tuviera que quitar el polvo. Imagino que en esos siglos, el pueblo lo pasaría bastante mal, entre guerras y palacios, no debía haber un marco.

    • unjubilado dijo:

      Jesus En aquella época, al igual que ocurre ahora los únicos que vivían bien eran los ricos, el resto aguantaba a duras penas, aunque ahora hay algo menos de diferencia que en tiempos.

  2. trimbolera dijo:

    Qué bien nos paseamos por todo con un buen cicerone y sin pagar el viaje. Gracias.

    • unjubilado dijo:

      trimbolera Yo a las cabañas bajé, yo a los palacios subí, yo los claustros escalé y en todas partes dejé memoria muy agradable de mí…
      Creo que me he confundido en alguna palabra.

  3. Ester dijo:

    Ponen su nombre y se saltan el de Sofia, en fin lo que importa es el palacio y aunque rococó en exceso está lleno de maravillas, mi reconocimiento a las personas que lo limpian. Un abrazo

    • unjubilado dijo:

      Ester Entonces hacían lo que se les ocuría, lo malo era al hacerles el DNI, que no sabían exactamente lo que tenían que poner.
      Yo me comprometo a hacer la limpieza de la sala de cerámicas, con la garantía de que terminaría antes de un mes y solamente rompería unas cien piezas.
      Abrazos

  4. Ligia dijo:

    La verdad es que es una maravilla, pero es difícil imaginar a gente viviendo en esos palacios… Abrazos

    • unjubilado dijo:

      Ligia Al final todos los palacios terminaban sin árboles en los alrededores ya que todos ellos iban a parar a las chimeneas de palacio, para calentar medianamente alguna sala.
      Abrazos

  5. Un apartamento así me voy yo a alquilar el verano que viene. ¿Tú crees que será muy caro?

    • unjubilado dijo:

      Senior citizen Seguro que has consultado las mejores ofertas en internet. No te preocupes que no te va a costar nada, lo pagamos entre todos incluidos los alemanes. Yo he participado pagando las entradas, y la cinta roja para poder hacer fotos.
      Eso si, te harán limpiar las lamparas de las salas.

  6. Calandra dijo:

    Excesivamente recargado, acaba uno mareado con tanta obra de arte.

    • unjubilado dijo:

      Calandra Dímelo a mi que cama que veía o butacón decente que se ponía delante de mi vista, les pedía permiso a los responsables de las salas para descansar un rato, pero como siempre me denegaban esa posibilidad, les cogí manía a las camas y no fotografié ninguna.

  7. Genín dijo:

    Lo que hace la pasta…
    Salud

  8. Tawaki dijo:

    Un palacio precioso, del que aún guardo recuerdos (ahora revividos gracias a tus fotos) a pesar de que ya han pasado diez años desde que lo visité. El dinero ayuda, pero también la sensibilidad por lo bello. Esto último es más importante que el dinero, y gracias a la educación de algunas personas, que supieron apreciar las cosas buenas, podemos disfrutarlas ahora.

    • unjubilado dijo:

      Tawaki En mi caso me alegro cuando vuelvo a ver en los blogs que visito algo que ya había visto. Siempre he tenido muy mala memoria, por ello me alegro de volver a recordar e incluso si había publicado algo volver a leerlo.

Los comentarios están cerrados.