El almuerzo de un vago

Esta entrada fue publicada en Humor y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

16 respuestas a El almuerzo de un vago

  1. Ester dijo:

    Vago para comer pero no para preparar los artilugios, recordemos que los tiene que actualizar cada día, a mi me ha recordado el TBO y su contraportada con los inventos del Profesor Franz de Copenhague. Un abrazo y unos guantes

  2. Sara O. Durán dijo:

    No permite margen de error, ya ves al final… ¡sopas!
    Un abrazo.

    • unjubilado dijo:

      Sara O. Durán La de pruebas que habrá tenido que hacer para que le salga bien tienen que ser enormes, ya que cuando no le falle una cosa le fallará otra.
      Un abrazo

  3. Más que vago, es un trabajador que no deja su trabajo ni para comer.

  4. Genín dijo:

    jajaja Ese tío es genial!!!
    Salud

  5. Piruja dijo:

    Hola, si que hay que ser vago si jeje, pero primero tubo que montar todo el jaleo que tiene montado, con lo sencillo que es coger el bocata y comérselo, que difícil lo hacen jeje.

    Abrígate que vaya frío tenéis por allí 🙂

    Besos.

    • unjubilado dijo:

      Piruja Así es, mucho ha tenido que discurrir primero y trabajar después para conseguir lo que hemos visto, pero si así se entretiene…
      Frío, frío no es que haga, esta mañana en concreto no tenemos ni frío, ni calor, estamos a 0º y a las 8,30 ha estado nevando unos 5 minutos.
      Dentro de casa tengo 20 grados. 🙂
      Besos

  6. jesus dijo:

    Siempre se ha trabajado mucho por evitar trabajar.

  7. Faerie Glen dijo:

    jaja. Hay gente muy ingeniosa, la verdad.
    A mi me ha recordado, aunque a otra escala claro, a mis clases de Tecnología en el Colegio. Poleas, fuerza, gravedad, circuitos, ingenio…
    Se me daba tan mal, que siempre pedía ayuda a mi padre, no solo porque me ayudaba sino que porque con su infinita paciencia (que aún conserva, gracias a Dios) compensaba mis nervios por querer terminarlo sin haberlo casi empezado jaja
    Me gustó.

    • unjubilado dijo:

      Faerie Glen Yo ayudaba a mis hijos con las manualidades en el colegio, hasta tal punto que al mediano le hice a base de madera recortada con sierra de calar un artilugio, que estuvo expuesto en el colegio un par de años, para que sirviera de ejemplo de como había que hacer las cosas.
      La verdad es que no tengo muy claro si su profesor se terminó de tragar que el trabajo era de el.
      Y en la mili en Canarias, el teniente de la representación de Ifni en Canarias, donde me habían destinado con una emisora militar, se enteró de que el dibujo lineal, se me daba muy bien, y me pidió que le hiciera un par de láminas para su hijo, no tenía ni tiralíneas, ni compás, ni reglas, ni tinta china, ni papel… así que me lo trajo todo y le hice la primera lámina.
      A la segunda, me dijo que metiera adrede algún error ya que no se habían tragado del todo que la hubiera hecho su hijo. Luego al recoger los utensilios de dibujo, me dijo que había aprobado con una nota alta.
      Un abrazo

  8. Tawaki dijo:

    ¡Qué bueno! Premio a la creatividad y a la constancia. A saber cuántos fallos le han permitido completarlo con éxito.

Los comentarios están cerrados.