
La imagen de la izquierda corresponde a un tejo y el arbusto más pequeño y ampliado en la derecha a un boj
Las dos plantas son venenosas y si hay niños en la casa hay que tener cuidado de que no mastiquen las hojas y/o los frutos.
No soy experto en ninguno de los dos vegetales, pero en el Pirineo crecen muy bien.
El tejo se empleó en la antigüedad como el mejor antídoto contra las picaduras de ofidios, sin embargo actualmente ha caido en desuso, excepto de forma sintética por ser uno de los más potentes anticancerígenos.
Del mismo modo que cura, el tejo puede matar. Todas las partes del tejo, excepto la carne roja de las bayas, contienen taxina, un potente alcaloide. Julio César cuenta que Catuvalcus, jefe de los eburones, se suicidó con una infusión de tejo.
En cuanto al boj, tradicionalmente se le concedieron propiedades medicinales, sobre todo una supuesta propiedad de hacer crecer el pelo en los calvos, (yo por más infusiones que me he hecho o las ensaladas que he comido hechas con sus hojas, calvo era y calvo sigo siendo), en realidad es un árbol tóxico que ante su ingestión puede producir graves trastornos.
Sin embargo con este arbusto se pueden hacer magníficos setos, además de figuras como la que se aprecia en la imagen inferior derecha, es la de una ardilla.
Inconvenientes: Es muy lento de crecimiento, el seto de la izquierda tiene unos doce años, con plantas cogidas del monte con un palmo de altura.
En los viveros, para su reproducción no suelen utilizar semillas por su pausado crecimiento, pero os puedo asegurar que en mi caso en el césped me germinan todas ellas.
Ventajas: Es de hoja perenne, la madera es muy apreciada para tallar pequeños objetos entre ellos piezas de ajedrez, pipas de fumar, vasos, bolillos, botones, peines, cucharas, tenedores, mangos de herramientas. Como curiosidad las bolas de la loteria del “Gordo de Navidad” están fabricadas con madera de boj.

Más información en: Plantas y hogar, Lycos, Info jardin
Tags: boj, tejo, plantas ornamentales, plantas venenosas