Bahamontes

Bahamontes
Fotos propias, se pueden ver más grandes si se pulsa en ellas.

Seguro que la mayoría de personas, especialmente los mayores, conocemos la figura de Federico Martín Bahamontes (su verdadero nombre es Alejandro Martín Bahamontes, nacido el 9 de julio de 1928 en Santo Domingo-Caudilla, Toledo, España), apodado El Águila de Toledo, es un ex ciclista profesional español, activo entre 1954 y 1965, periodo durante el cual logró 74 victorias.

Vencedor del Tour de Francia 1959, fue el primer corredor español en adjudicarse esta prueba, en la que además consiguió en seis ocasiones el Gran Premio de la Montaña, categoría con la que también se alzó en el Giro de Italia (una vez) y en la Vuelta a España (dos veces).

Bahamontes
La escultura es obra del escultor Javier Molina Gil.

Escalador superdotado, continuamente a la ofensiva, era capaz de producir fulgurantes aceleraciones en las rampas más duras superando a sus competidores, como lo demuestran sus cincuenta y dos pasos en primer lugar por cimas de montaña, el mejor registro total para un ciclista en el Tour de Francia.

Reconocible por su silueta esbelta (con un cierto parecido a la de Fausto Coppi), no se desenvolvía con la misma superioridad en los descensos. Dotado de un vivo temperamento, era capaz de alternar de forma imprevisible jornadas brillantes con episodios de desmoralización. Mantuvo una encarnizada pugna con el ciclista Jesús Loroño, rivalidad que se extendió de las carreras a los periódicos y a los despachos federativos, y que dividió durante años a los aficionados españoles al ciclismo.

Bahamontes
En la peana se puede leer :
A Federico Martín Bahamontes, «el Águila de Toledo»
Primer ciclista español ganador del Tour de Francia en 1959
6 veces ganador del Gran Premio de la Montaña del tour de Francia:
1954, 1958, 1959, 1962, 1963, y 1964
.

Está considerado como uno de los mejores escaladores de todos los tiempos.

Nota de unjubilado : Como podréis observar en la fotos, el cielo presagiaba lluvia y buena que nos cayó, los chubasqueros y paraguas no dieron abasto y la cámara de fotos la tuve que esconder para evitar que se me mojara.
Además de esto voy a contar una anécdota de la que tuve noticia cuando Bahamontes estaba en todo su esplendor y que en la actualidad se cuestiona si pudo ser cierta.
Sucedió en El Col de Romeyère (Francia), fue en el transcurso de la ascensión al puerto de Romeyère, de 1.074 metros de altitud, punto elegido por el ciclista toledano para evadirse del gran pelotón y adquirir una ventaja en minutos un tanto notable.

Bahamontes
La etapa terminó en Toledo el día 13 y el 13 y 14-9-2019. Fueron los días que visitamos Toledo por lo que fue muy difícil visitar ciertos monumentos, como consecuencia de la enorme cantidad de gente que había y de coches de la Vuelta, había terminado la etapa en Toledo, así como policía municipal por todos los sitios..

Coronó la cima en solitario y con una renta de tiempo un tanto acentuada. Tomó la decisión inesperada de apearse de la bicicleta y sentarse al borde del bordillo de la carretera ante la mirada sorprendida de miles y miles de aficionados que estaban allí presentes contemplando de cerca las vicisitudes del Tour 1954, aquel magno y multicolor espectáculo deportivo. Todos quedaron estupefactos por la escena que vislumbraron.

Efectivamente, había en la misma cumbre, en un punto cercano y perfectamente localizable, un modesto vendedor de helados con un pequeño y deteriorado carrito de color más bien blanquecino, que llamaba a la atención. Alguien entre el público se apiadó de Bahamontes, aquel nuevo ídolo que parecía surgir de la nada, ofreciéndole un helado que el toledano aceptó con enorme fervor y encendida gratitud.

Bahamontes
Como se podrá observar el cielo presagiaba lluvia. De aquí fuimos a la plaza de Zocodover ya que una guía nos estaba esperando para hacer un recorrido por el centro histórico de Toledo, y el agua que nos cayó encima de los chubasqueros y paraguas fueron incapaces de evitar que nos mojáramos, así que en determinadas ocasiones la cámara, la protegía con la funda y la guardaba en el monedero colgante que llevaba para evitar que criara ranas en su interior.

Las gentes se preguntaban qué extraño suceso era aquel. De un hombre que había llegado primero en la cima y que reponía sus fuerzas con un simple cornete lleno de vainilla…

Pero había alguna otra motivación para hacer lo que todos sabemos. El que quiera conocer el porqué de esta insólita actuación puede visitar este blog.

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14 respuestas a Bahamontes

  1. Hace poco lo vi en la televisión y sí que se le notan los años. Como a todos…

  2. Helenwal dijo:

    Hola.

    ¿Dónde puedo descargar Remember Evil de forma gratuita en su sitio web?
    Tengo información de tu apoyo. Remember Evil es realmente el mejor programa para la solución de captcha, pero necesito la Última versión de la misma.

    Gracias.

  3. Ester dijo:

    Sobre esa anécdota mi padre decía que se bajó de la bici y se tomo un helado, parece que tambien era fumador, en cualquier clase un campeón en un momento en que el ciclismo era individual. Abrazos

    • unjubilado dijo:

      -Ester- En realidad lo que ocurrió es que había roto dos radios de la bicicleta y estaba esperando a la asistencia a que le cambiaran la rueda, cosa que le hicieron más bien tarde. Por cierto aquella etapa no la ganó el.
      Abrazos

  4. Lógico que en Toledo tengan a gala a su vecino. He leído -no sé ahora si en la wiki– que la escultura fue objeto de actos vandálicos y vuelta a componer.

  5. Ligia dijo:

    Y en algún momento él confirmó esa anécdota? Es bastante curiosa. Qué bonita ciudad Toledo no? Abrazos

    • unjubilado dijo:

      -Ligia- Si, por supuesto, nunca lo ha negado, pero la espera se debió a tener rotos dos radios de la bici y tuvo que esperar a la asistencia a que le cambiara la rueda.
      Me gustó Toledo, ya había estado allí en varias ocasiones y en una de ellas ingresado en un hospital durante 15 días por una perforación de estómago.
      Entonces trabajaba en Ocaña.
      Abrazos

  6. Genín dijo:

    Si, yo tambien conocía la anécdota del helado, nosotros, de chavales, jugábamos en la playa con chapas poniéndoles la cara de los ciclistas y a Bahamontes le llamábamos cariñosamente, Bajamontes… 🙂
    Parece que va para inmortal el tío, está estupendamente a sus 91 años
    Salud

  7. Simpática anécdota cuyo final he leído en el blog de tu enlace. Son curiosidades del deporte, de deportistas que llevaron con ellos el nombre del país, aún cuando nadie les patrocinaba muchas veces (no sé si es el caso en concreto de Bahamontes) . Antes incluso se tenían ellos mismos que pagar los viajes y qué poco se acuerda el deporte nacional de ellos.
    SAludos.

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