Noche de Paz

En la Nochebuena de 1818, hace 200 años, en el pueblecito austriaco de Oberndorf, cerca de Salzburgo, se escuchó por primera vez el villancico Noche de Paz. Una canción que desde entonces se ha convertido en un himno de estas fechas y en La Vanguardia queremos desearos felices fiestas explicando el origen de este villancico.

Compuso la partitura ese mismo día el maestro de escuela y organista Franz Xaver Gruber, a petición de un sacerdote amigo suyo, Joseph Mohr, quien tenía escrita la letra desde hacía dos años. Mohr, de 26 años, caminó esa tarde en la nieve hasta Arnsdorf, el cercano pueblo donde vivía Gruber, de 32, para hacerle el ruego. En pocas horas, el organista escribió una sencilla y dulce melodía. Ambos la cantaron en la iglesia católica de San Nicolás –que ya no existe, en su lugar hay ahora una capilla con el nombre del villancico– en la misa del gallo, acompañados a la guitarra por el propio Mohr.

Stille Nacht, heilige Nacht, dice el primero de sus versos que, con el tiempo, serían traducidos a más de 300 idiomas y dialectos, para convertirse con los acordes de Gruber en el villancico más universal de todos los tiempos. Como cada Navidad, lo cantarán estos días millones de personas en el mundo para felicitar las fiestas. Austria celebra el bicentenario con actos y muestras en los distintos lugares donde vivieron o trabajaron Mohr y Gruber, y con una exposición en el Museo de Salzburgo, abierta hasta el 3 de febrero. Desde el 2011, Noche de paz es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.

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8 respuestas a Noche de Paz

  1. Calandra dijo:

    Creo que es el villancico mas conocido en todo el mundo y hay versiones para todos los gustos.
    Feliz Navidad de nuevo.

  2. Es un auténtico villancico, porque en su letra original habla del nacimiento de Jesús. Otra cosa son las canciones de Navidad que casi todas son americanas, aunque también son muy conocidas por las películas.

  3. Ligia dijo:

    Desde luego, es todo un símbolo y fue una de las primeras letras que me aprendí en inglés y nunca se me ha olvidado… Abrazos

  4. Genín dijo:

    Pues la verdad es que si conocía la historia… 🙂
    ¡Felices fiestas!
    Salud

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