Las andanzas de un estudiante de vacaciones IV

Viene de esta entrada.

La siega con dalla (aragonés), guadaña (castellano) o gadaña (asturiano).

Trigo segaba,
trigo siega la niña
ay, trigo segaba.
Trigo segaba
y en cada manadita
ay, suspiros daba.
Fragmento de una canción medieval española.

Vídeo para que nos hagamos idea de como era la siega con dalla.

.

Además de cortar el cereal, luego lógicamente había que engavillarlo(1), y esto último era mi misión, con el rastrillo reunía la mies cortada para hacer manojos grandes para posteriormente hacer los haces y trasportarlos a la era.

Dallando
Foto propia. Pulsar en la imagen para agrandarla.

Al segar con dalla en ocasiones se rompían los huevos de codornices y perdices que habían anidado protegidos por el trigo, cebada o centeno, las aves solían estar al acecho y cuando les rompíamos sus nidos salían disparadas, las codornices se ponían a volar inmediatamente, las perdices en cambio corrían por el rastrojo(2) momento que aprovechaba yo para tratar de coger alguna, por supuesto nunca lo conseguí, cuando las quería dar alcance levantaban el vuelo y me dejaban con un palmo de narices.

También salían conejos que estaban agazapados entre las cañas del cereal, normalmente no había manera de cogerlos ya que corrían mucho más que yo, además era una época en la que la mixomatosis(3) todavía no había hecho acto de presencia en el pueblo y aparecían por cualquier sitio.

GazapoNo obstante en cierta ocasión fueron media docena de gazapos los que salieron huyendo entre la mies, y conseguí coger cuatro de ellos.

Durante la siega se pasaba mucho calor, se sudaba en abundancia, especialmente mi tío que era el que realizaba el mayor trabajo, por lo que había que hidratarse constantemente, yo solía beber abundante agua de un botijo o en ocasiones de una botella que manteníamos a la sombra y esporádicamente un buen trago de vino a gargalé(4) con la bota, mi tío no bebía nunca agua, solamente vino de cosecha propia, era muy bajo de graduación, por lo que era muy difícil emborracharse.

Haciendo gavillas
Unjubilado, haciendo gavillas.

En cierta ocasión en un campo bastante alejado del pueblo se le olvidó la bota y tuvo que beber agua para refrescarse, os puedo asegurar que cogió una diarrea impresionante (totalmente cierto), estuvo dos o tres días visitando las márgenes de los campos a los que íbamos.

Si en alguna ocasión no se podía salir al campo, por ejemplo si estaba lloviendo, el almuezo se hacía en casa en una cadiera(5) muy similar a la de la imagen.


Continuará en Bailo (Huesca)

(1) Conjunto de mies mayor que el manojo y menor que el haz.
(2) Residuo de las cañas de la mies, que queda en la tierra después de segar.
(3) Enfermedad infecciosa, causada por un virus, que padecen los conejos y que se caracteriza por la aparición de tumefacciones en las mucosas y en la piel.
(4) Modo de beber del porrón, de la bota o del botijo a chorro, desde lo alto.
(5) Tradicional banco de madera con reposabrazos que se usaba en la cocina o en la bodega y que solía tener una tabla desplegable en medio a modo de mesilla.

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14 respuestas a Las andanzas de un estudiante de vacaciones IV

  1. Ester dijo:

    El trabajo en el campo es duro, supongo que entonces mas que ahora, aunque tu parece que eras un colaborador afortunado. Agua a góticas vino, a boticas. Un abrazo

    • unjubilado dijo:

      Ester Ahora no lo conozco, aunque efectivamente hay máquinas y cosechadoras que antes no existían, claro que en la ninguno de los campos de antes se hubieran podido meter por lo pequeños y dificultad en el acceso.
      Un abrazo

  2. jesus dijo:

    Pero jubi con lo templao que estás en la foto, y te dejaste un día el pelo por allí como la bota de tu tío.

  3. Genín dijo:

    Que poca pinta de labriego tenias…jajajaja
    No conocía ese modelo de sofá o no se como llamarlo, aparte de como tu lo haces, “cadiera”, me parece muy práctico, me encanta!!! 🙂
    Salud

    • unjubilado dijo:

      Genín En aquella época yo era más de campo que las amapolas, aunque no llevaba albarcas (Tipo de calzado rústico elaborado que cubre solamente la planta de los pies, y se asegura con cuerdas o correas sobre el empeine y el tobillo. Su base esta hecha con neumáticos de coche).
      En todas las casas había una cadiera similar a la de la imagen, en la trilla o en el invierno era donde se almorzaba y se comía, admitía hasta tres personas una sentada en una silla.

  4. Genín dijo:

    Sigo con el problemita del blog sin resolver, me parece que va a significar el fin del mismo, por mas que hago hasta el mareo, no consigo nada, aunque siga visitando a los blog amigos, por supuesto…
    Salud

    • unjubilado dijo:

      Genín Si ya has probado todo, no me queda nada más que decirte que no dejes de crearte otro blog. Puesto que puedes entrar en los comentarios, en letras mayúsculas pon en el último comentario que tienes un nuevo blog y pones exactamente la dirección del nuevo.
      Seguro que el primer mes perderás visitas, pero entre todos conseguiremos que vuelvas a tener los mismos comentaristas.
      Lo siento, es una gran putada.
      Un abrazo

  5. Ligia dijo:

    Me encantan estas historias reales, Jubi. Andanzas de juventud… Abrazos

    • unjubilado dijo:

      Ligia Son historias totalmente reales, que me están ayudando a recrear una época de mi vida que casi tenía olvidada, cada vez me surgen más recuerdos, pero me contentaré con recordar solamente unos cuantos.
      Abrazos

  6. Calandra dijo:

    Muchos aprovechaban la época de la siega para ponerse morenos, claro que el moreno de “prau” no era igual que el de la playa.

    • unjubilado dijo:

      Calandra En la foto estoy en camiseta, pero en realidad en la mayoría de los casos estaba con medio cuerpo al aire, incluso en cierta ocasión llegaron unos veraneantes al pueblo y viéndome de lejos preguntaron que como iba yo con camisa negra. Le contestaron que me había puesto tan negro que parecía que llevaba una camisa de ese color.
      En la actualidad si me pongo en bañador todavía hay una diferencia considerable entre el blanco de las piernas y el color bastante más oscuro de la parte superior de mi cuerpo.

  7. Sara O. Durán dijo:

    Sí que te ganabas el pan con el sudor de tu frente.
    Abrazo.

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