Mauthausen el «campo de los españoles»

Prisioneros de Mauthausen saludan a la 11ª División Acorazada de los EE UU por su liberación bajo una pancarta escrita en español.
Pulsar en la imagen para poder leer la pancarta. La imagen es de dominio público

El 6 de mayo de 1945, un día después de la liberación del campo de concentración de Mauthausen, se tomó una fotografía de su entrada en la que, junto a centenares de presos celebrando el fin de su cautiverio, se puede ver una enorme pancarta que reza «Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras», mientras varias banderas republicanas sustituyen a las de la Alemania nazi.

La presencia de prisioneros españoles en este campo de trabajo nazi es ampliamente conocida. Lo que no es tan conocido es que cuando las tropas estadounidenses pusieron punto y final al atroz régimen que gobernaba Mauthausen, los supervivientes de los alrededor de 7.300 españoles que habían pasado por este lugar entre agosto de 1940 y 1945 lideraban la organización clandestina de los presos del campo.

En agosto de 1940 llegaron los primeros prisioneros de origen español, repudiados por el gobierno fascista del general Franco, los nazis los iban a usar como mano de obra esclava. En total alrededor de 7.300 internos llevarían la S de “Spanier” en los triángulos de sus uniformes, para 1945 los supervivientes republicanos se formaban parte de la organización clandestina de los presos del campo.

Veamos un vídeo de una entrevista a Ramiro Santisteban

Testimonio de Ramiro Santisteban, prisionero en Mauthausen (Fragmentos):

Después el trabajo era subir piedra de la cantera. Era un sargento que mandaba, con el cabo, el cabo mandaba para abajo las órdenes del sargento que nos acompañaba. De la cantera al campo. Y siendo un poco tolerante nos dejaba ir al paso para bajar. Si era un verdadero asesino, una vez que habías descargado la piedra, corriendo abajo. Si por casualidad querías hacer el vivo y coger una pequeña piedra, ahí se te caía el pelo porque llamaba a 2 cabos, les hacía coger una piedra y te la ponían en el hombro. Y ahora sube las 186 escaleras. Era raro que el pobre que le ponían la piedra llegaba arriba. Si la piedra caía, imaginaros lo que representaba para una columna que viene detrás, la piedra dando botes. La mayoría se van por el suelo. Y esto era el transporte. Si no esperaban ningún transporte podía durar quizás un mes ese trabajo. Si esperaban otro ya lo cortaban para que el otro grupo cogiera el relevo. Y después de haber pasado esta cuarentena podías trabajar en la cantera o en la carretera, esa que hoy sube el campo. Esa no existía, era un camino. Para mí ha sido el primer trabajo, esa carretera, fuimos los españoles quienes la hicimos.

Y después todos los trabajos para la construcción del campo. Albañiles, carpinteros. Si, porque tenías oficio, caías en un grupo de especialistas podía tener suerte y de vez en cuando te daban un poco, un cazo más de rancho. No por hacerte bien, sino porque les convenía conservar ese especialista para el trabajo que necesitaban. Los SS lo tenían todo bien calculado. Sabían que un preso en Mauthausen sin maltratarle, sólo con el trabajo y la comida que le daban, no aguantaba tres meses. Sin maltratarle.

(…)Nos encontramos solos, perdidos. Pero en fin, ya habíamos sufrido la guerra de España y los campos en Francia y podíamos aguantar más que los demás.

Otra cosa que tengo también a señalar, que ha sido la única nacionalidad, los españoles, que cuando murió el primer español pedimos permiso al jefe de barraca para hacer un minuto de silencio. Lo pensó un poco el jefe. Echó una carcajada y dijo «¿Y por qué no?» Y ha sido la única nacionalidad en el campo que se hizo un minuto de silencio. Esto lo hicimos varias veces pero inmediatamente fue imposible. Ya no era uno el que moría. Eran decenas por día. Y ya lo dejamos. Pero hemos dejado un recuerdo en el campo. Los franceses cuando hablan de los españoles de los campos de Mauthausen o escriben libros con mucha frecuencia, emplean las palabras de Mauthausen, el campo de los españoles. Porque poco a poco logramos buenos puestos. Y al final de la guerra podemos decir que eran los españoles los que mandaban en el interior del campo de los presos.

Prueba de todo esto es que Mauthausen ha pasado a la historia como el campo de los españoles.

Fuentes consultadas :
Wikipedia
ABC
Abriendo tus ojos
Libros en guerra

Esta entrada fue publicada en Anotaciones y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Mauthausen el «campo de los españoles»

  1. En los años de instituto tuve el privilegio de conocer a Mariano Constante, escritor y ex-prisionero de Mauthausen, que vino a dar una charla -la primera de un periplo que lo llevaría por muchos institutos aragoneses duarnet una larga temporada- sobre el libro Los años rojos y su experiencia en el Stalag nazi. Recuerdo que, cuando terminó, no le dimos tregua entre pregunta y respuesta. Sé que él guardó siempre un gratísimo recuerdo de aquella primera vez relatando su tremenda aventura ante aquellos adolescentes de Aragón que apenas se atrevían a respirar para no intertumpir la voz del conferenciante. Y aún recuerdo cómo lloraba aquel hombre, emocionado, cuando, en pie, a su alrededor, prorrumpimos en un larguísimo aplauso de despedida.

    • unjubilado dijo:

      Una mirada… No me extraña que se emocionara y lo hicierais vosotros, a mi me ocurre al escuchar y ver la imágenes que aparecen en el vídeo de Ramiro Santisteban.

  2. trimbolera dijo:

    Tengo el emocionante libro de Mariano Constante, Los años rojos, subrrayado y releído.

    • unjubilado dijo:

      trimbolera Estoy tentado de buscar el libro y comprarlo, lo he encontrado en varios sitios, nuevo desde 19,5 euros y de segunda mano desde 15,25, de tapa dura. En FNAC no lo tienen disponible.

  3. Genín dijo:

    Pues estos son los mismos que mandan ahora en Europa, claro que no es lo mismo, usan otros métodos, pero siempre mandan y están por encima, eso si, ajo y agua porque se lo curran …
    Salud

  4. Calandra dijo:

    Y pensar que no se aprende nada y que todo se puede volver a repetir.

Los comentarios están cerrados.