Fotos con historia X
El hombre que cae
El hombre que cae es el título de una fotografía tomada por Richard Drew durante los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las torres gemelas del World Trade Center, a las 9:41:15 de la mañana. En la imagen se puede ver a un hombre caer desde una de las torres, que seguramente eligió saltar al vacío en lugar de morir por el calor y el humo. La publicación del documento poco después de los atentados encolerizó a ciertos sectores de la opinión pública norteamericana. Acto seguido, la mayoría de los medios de comunicación se auto-censuraron, prefiriendo mostrar únicamente fotografías de actos de heroísmo y sacrificio. Un documental trató de averiguar la identidad de aquel hombre.
Hasta aquí el correo. Gracias Eva.
Extractado del periódico El Mundo
Richard Drew estaba aquella mañana en Bryant Park. Arrancaba la semana de la moda en Nueva York y en esos momentos el primer avión pasó silbando mortíferamente sobre los tejados del bajo Manhattan.
En Bryant Park no se escuchó el impacto, pero pronto empezaron a sonar los teléfonos móviles. Los cámaras recogieron precipitadamente sus bártulos, todos salieron a la calle y pudieron ver a lo lejos el humo del primer impacto.
Drew puso a su cámara digital la lente de 200 milímetros y comenzó a disparar. Se fue acercando hasta donde había un grupo de curiosos, mirando estupefactos hacia lo más alto de la Torre Norte. La gente se estaba tirando al vacío desde 100 pisos de altura. Entre la humareda negra y la nube gris de escombros, se veían caer los bultos, con una regularidad casi mecánica. «Ahí va otro»…
Llegó a fotografiar a unos 10 o 15 en plena caída… Eligió la más estática, la más serena, la más intensa. Envió la foto al servidor de la agencia AP y no volvió a darle vueltas, en medio de la vorágine del 11-S, hasta que la vio publicada a toda página el día siguiente.
Y aquí comienza la segunda parte de la historia: La misión imposible de averiguar quién era ese hombre.
El reportero Peter Cheney de Globe and Mail recibió personalmente el encargo del director del Toronto Globe and Mail: «Quiero saber quién es el hombre de esta fotografía».
En un primer momento Peter Cheney creyó identificar a la persona fotografiada como Norberto Hernandez, aunque después la familia aseguró que no se trataba de él, pero le ofrecieron mas pistas: “Norberto era chef de pastelería, y los chefs no llevan los pantalones negros sino blancos. Además, el hombre de la foto llevaba debajo de la chaqueta blanca una camiseta naranja. Norberto llevaba ese día una camisera azul oscura… Recuerdo perfectamente todo lo que llevaba puesto”.
Descartando a los posibles hispanos llegaron hasta Jonathan Briley, alto, mulato, con bigote y con perilla.
Jonathan Briley llevaba casi siempre una camiseta naranja; sí, padecía asma y se asfixiaba con el humo; sí, podría haber saltado como última escapatoria y no era una deshonra para la familia, ni mucho menos, ese salto al vacío era más bien un deseo liberador, no había más opción que ésa. El fuego o el vacío.
La única certeza que tenemos es la misma que al principio: que 15 segundos después de las 9.41 de la mañana del 11 de Septiembre de 2001, un fotógrafo llamado Richard Drew tomó una foto de un hombre cayendo del cielo y atravesando el espacio y el tiempo
La cadena de televisión Cuatro emitió unas imágenes que se pueden ver en este vídeo.


January 7th, 2008 at 13:17
…joder!
January 7th, 2008 at 13:47
¡Cosas de los americanos! Si sobrecogedores fueron los perfiles gráficos de actos de heroismo, no menos sobrecogedor fué el de este ciudadano que ante la evidencia de su destino final, optó por acabar con aquel martirio precipitandose al vacío. ¡Y que no pretendan edulcorarnos la experiencia con el velo actos de valor”. Este testimonio, nos da una idea clara de las muchas maneras de encarar situaciones extremas y por eso provoca otras dimensiones de la capacidad de reacción del ser humano ante un hecho desestabilizador como el vivido en Nueva York el 11 de septiembre de 2001, en el que asumiendo cada protagonista la realidad de su deaparición, reaccione de manera distinta aunque siempre dentro del marco de ser presa del más profundo terror.
January 7th, 2008 at 14:07
Estoy de acuerdo con francisco, él con una sola expresión dice lo mismo que en mi extensa perorata.
January 7th, 2008 at 16:58
Supongo que la muerte al estrellarse contra el suelo es menos dolorosa y más instantanea que la de quemarse hasta morir.
January 7th, 2008 at 17:24
Creo que es una buena decisión, morir sufriendo lo minimo posible dadas las circunstancias.
January 7th, 2008 at 18:25
Perdón Emilio creo que hay un error en el título.
Falling man significa en inglés “el hombre que cae”. Esa debería ser la traducción correcta de una foto que es todo un ejercicio de valentía y de crudeza.
Enhorabuena por el blog, como ves, se te lee.
January 7th, 2008 at 19:09
¡Sigue sobrecogiendo ver la angustia humana y la desesperación ante una muerte inminente y tremendamente cruel!
Yo estaba en casa, ante la tele, cuando se retransimitió en directo el suceso, iba a salir y me quedé petrificada toda la tarde llorando ante el televisor, como en un duelo. ¡Fue demasiado duro!.
Desconocia la historía de esta foto.Recordarlo vuelve a ser igualmente doloroso.¡Parece increible!
Un abrazo.
January 7th, 2008 at 19:15
rayos!!!
January 7th, 2008 at 19:36
Fue tremendo el impacto que produjo, no solo esa fotografía, fueron todas las imágenes que los medios de comunicación emitieron.
¿Que pasaría por la mente de esa persona mientra caía al vacío? No quisiera verme en una situación parecida. Saludos Nina
January 7th, 2008 at 20:00
Han pasado algunos años y esta foto me produce el mismo escalofrio que en 2001
January 7th, 2008 at 21:47
Debieron de ser unos momentos terribles tanto para este hombre como para todos los que se encontraban en aquel lugar.
Dios nos libre de momentos así.
Un abrazo
PD/Espero que nos hables un poco más del contenido del libro sobre el Ebro.
January 7th, 2008 at 23:57
No necesito ver fotos ni imàgenes de ese tràgico dìa, el simple hecho de recordarlo me dan escalofrìos.
Mi querìdo jubi, espero que los reyes te hayan dejado para èste 2008, sacos llenos de dìas radiantes y arcoiris maravillosos, ilusiones por realizar y sueños por cumplir, mucha gente a la que querer y que te quiera y toda la felicidad del mundo.
Besitos de Mamà Noel.
January 8th, 2008 at 1:39
Se han hecho muchas fotografías ese dia,pero la que aqui muestras quizás,es mi opinión personal,sea la mas impactante.
Primero por el sentido de la foto en sí.
Y segundo por el aplomo del fotógrafo Richard Drew en escoger entre varias la foto “perfecta.”
Y si de verdad algo a cambiado en el mundo a sido a partir del 11 de Septiembre de 2001 a las 09:41 horas.
Un abrazo.
January 8th, 2008 at 3:02
Coincido con Chela, no me imagino la angustia y desesperacion de todos los que se encontraban en el lugar. Terrible!
Frajayo: ¿Seran cosas de los estadounidenses? Los americanos somos todos los del continente…
Saludos!
January 8th, 2008 at 14:59
francisco Esa expresión en voz alta es la que hice el día de los atentados, cuando lo oí por la radio.
Frajayo Yo al principio lo oí en una fila esperando para sacar un bono y como la radio no era mía le dije a mi mujer que se quedaba sola y yo iba al coche a escuchar la noticia, pensando que podría ser una broma de muy mal gusto.
El resto de la tarde lo pasamos delante del televisor sin terminar de dar crédito de lo que veíamos.
Neurotransmisores Supongo que sí y más cayendo de cabeza.
Toupeiro Sabe Dios que podría pasar por la cabeza de ese hombre y de los demás que se tiraron para tomar esa decisión.
bonhamled Tienes toda la razón y ya había dudado en cambiarlo ya que lo primero que hice fue traducir la palabra falling y empezar a buscar por internet de todas las maneras posibles y en honor a que el correo lo había recibido de esa forma (hay mas de 600 referencias en Google de esa manera) lo dejé así, pero tienes razón debe de ponerse o todo en inglés o todo en español. Gracias por la indicación ya está corregido.
Y gracias por tus palabras.
Saludos
Chela Yo tengo muy mala memoria, pero recuerdo perfectamente lo que hice aquel día a partir de que una mujer desconectara el auricular de su aparato de radio para que todos los que estábamos en un fila pudiéramos oir la noticia y desde luego las imágenes que nos “sirvieron” en televisión fueron escalofriantes.
Un abrazo
Demry Un rayo es lo que cruzó por la mente de todos los que lo íbamos viendo.
nina Posiblemente cerró su mente a cualquier pensamiento ya que debió de ser el único que se tiró de cabeza tratando de no mover piernas ni brazos.
Saludos
January 8th, 2008 at 15:23
cerise Hay imágenes impactantes que no pueden olvidarse nunca.
Algaire El terror y las expresiones de la gente que iba por la calle era suficientemente expresivo, así que imagina los que se encontraban atrapados en los últimos pisos.
Con respecto al libro, estoy en ello pero lo veo dificil, tengo tres libros alrededor del ordenador y buscando en internet. Y ya me he enterado de algo que desconocía aunque debería de haberlo pensado, pero no adelantemos acontecimientos.
Un abrazo
terremoto A mí Papá Noél no me termina de caer bien, pero seguro que con una Mamá Noél hacemos buenas migas.
Ya he visto la cantidad de regalos que te han traido.
Besitos
cascarilleiro Según he leido Richard Drew hizo unas 15 fotos, pero escogió solamente esa para mandarla al periódico, lo que él mismo llamó la foto mas serena.
Saludos
FelixRegio En España cuando nos referimos a los americanos, instintívamente pensamos en los habitantes de EEUU, al resto de los paises, les damos su propio nombre, por ejemplo mexicanos, peruanos…
Es una costumbre arraigada que deberíamos de erradicar.
Saludos
January 8th, 2008 at 21:06
Don De Lillo ha escrito “El hombre del salto” aunque él dice que no retrató la muerte de esa persona ,sino parte de su vida. Según el artículo este escritor ya en 1977 “Jugadores” ya planteaba un ataque terrorista contra el barrio financiero de NY y se continua relacionando obra por obra de las escritas por él con sucesos reales traumáticos.
January 8th, 2008 at 21:46
El camino incierto “El hombre del salto” es una novela que sobrecoge, asombra, hipnotiza. Don DeLillo esculpe cada palabra para contar cómo la devastación afecta las vidas de un pequeño grupo de personas entre las que se encuentra la familia de Keith, pero también abre una ventana a la paradójica normalidad con que uno de los terroristas, Hammad, se prepara para el martirio…
“Jugadores” es puro Don DeLillo. El terrorismo —mucho tiempo antes de que fuera un tema de trágica actualidad— y el lado más oscuro de la clase adinerada contemporánea y su profundo descontento son la base sobre la que se sustenta esta ácida y curiosísima novela descrita por The Washington Post como «ingeniosa, sobrecogedora, soberbiamente controlada.»
Premonición, casualidad…
Saludos
January 8th, 2008 at 23:09
Sobrecogedora fotografia, la dejan a una sin palabras. ¡Terrible!
January 9th, 2008 at 11:30
Terrible imagen sin duda. Por lo que sé del tema, la gran mayoría de los que caen desde gran altura sea por suicidio o accidente, sufren una parada cardiaca antes de llegar al suelo o en el momento del impacto, de la impresión o del mero choque. Puede ser preferible a achicharrarte.
January 9th, 2008 at 22:26
Manuela Terrible, esa es la palabra.
tupolev 95 Posiblemente tengas razón, pero creo que ninguno ha contado su “experiencia”, aunque es preferible que quemarte vivo.