Archivo del 20 de Febrero de 2006

¿Te apetece un café?

Lunes, 20 de Febrero de 2006

La fábula del pastor etíope, Kaldi, abre el origen del café. El muchacho pastaba con su rebaño, en unas tierras mirando el deambular de cada una de sus cabritas. Algunas eran mucho más inquietas que otras… pero no encontraba el motivo, hasta que un día lo comentó, con unos monjes de un monasterio vecino.
Los monjes llegaron enseguida a la conclusión que los frutos de unas ramas que eran ávidamente comidos por los animales provocaban el estado de euforia. Para constatarlo los monjes se arriesgaron a elaborar una infusión con los frutos y ramas del arbusto en cuestión y con sumo placer notaron que las largas y tediosas vigilias que tenían que aguantar con sus rezos se transformaban en alegre y placentero deber.

El café es una semilla que procede del cafeto, es un arbusto de la familia de las rubiáceas de unos 4 metros de altura…

E. J. – ¡Anda ya!, el café proviene de las cafeteras, se le echan unos polvos negros, se pulsa un botón y ya tenemos el café.

Unjubilado. – ¿Me dejas que te explique?. Como decía, el cafeto incluye unas 40 especies de plantas tropicales de las que la arábica (procede en origen de Abisinia), es de fácil cultivo, pero no en Europa por exigir un clima muy cálido; otras especies son la cóffea laurina y la liberiana (Africa).

Variedades cultivadas que proceden del café de Arabia (Moka) son: Café mixto (Cuba), bastardo (Sur de Brasil), edem (Reunión) y cimarrón, silvestre o Le Roy.
cafetera
Las semillas del cafeto una vez recolectadas se las somete al despulpado para separar la pulpa que las envuelve. Se las hace fermentar durante 24 horas en barriles para limpiar las semillas de las sustancias gomosas y por fin se las somete al descascarado, quedando ya en condiciones para el almacenaje que suele ser en sacos.

El grano así tratado se tuesta y se muele y debe de mantenerse en recipientes herméticos, para que no se evapore la cafeona (aceite empireumético de acción estimulante).
También lleva cafeina que es un alcaloide de gusto amargo.

Sucedáneos del café; la achicoria, malta, bellotas dulces, algarrobas, guisantes e higos secos, cuyo polvo se confunde con el café.

Sacamos unas tacitas, azúcar, leche e invitamos a todas/os que quieran tomarlo. Y si alguien lo desea más fuerte hay ciertas bebidas alcohólicas, que mezclan muy bien.