
Hace 400 años, en el Japón medieval, surgieron las geishas: un ideal femenino formado para ofrecer compañía a los hombres, se conocen hoy día como los pilares del arte tradicional japonés. Para esto, debían dominar con gran agudeza y fluidez el arte de la conversación, el entretenimiento: música, canto, baile, la diplomacia y la capacidad para resolver situaciones difíciles.
Antes de tratar de explicar que es una geisha, hay que hacer una aclaración, y es que las geisha ¡No son prostitutas!, es una idea que se ha llevado la gente, pues algunas de ellas han brindado sexo a cambio de dinero, sin embargo no es algo que hagan todas ellas.
El nombre de geisha deriva de dos palabras chinas “gei” significa arte y “sha” persona; es por ello que se consideran artistas o artesanas.
Las geishas son mujeres con un gran conocimiento y un profundo dominio de las artes tradicionales japonesas, por ejemplo el Sado (ceremonia del té), el Shodo (caligrafía), el Nihon-buyo (baile tradicional), el Shamisen (la música), Ikebana (cuidado de las flores en general), así como otros aspectos como vestir apropiadamente el kimono y mantener una conversación fluida, pudiendo hablar con sus clientes de cualquier tema, desde política a historia pasando por economía.
Se pintan de blanco el rostro, el cuello y cierta parte de la nuca, la boca, la mitad de color rojo para hacerla más sensual y se delinean las cejas para hacerlas más negras y también sus elaborados peinados, hacen de todo ello una máscara para mantener su privacidad.
a>